por

P. Blaise AKPOLI

La quinta semana comenzó con el programa ordinario de la Solitude: el horario habitual de los oficios y las celebraciones eucarísticas salpicadas de horas de refrigerio y convivencia. El lunes por la mañana, recibimos al Padre Marco Antonio FORERO, sulpiciano y rector del seminario mayor de Pasto en Colombia, que viajó durante la noche del domingo al lunes para unirse a los solitarios. Sucedió a los Padres Jarek KAUFMANN, de la Provincia de Canadá, y Martin BURNHAM, de la Provincia de Estados Unidos, que nos acompañaron y enseñaron la semana anterior.

Esta quinta crónica de la Soledad recorrerá la esencia de las diferentes articulaciones del magisterio del Padre Marco Antonio FORERO en torno al tema, La práctica sulpiciana de la Comunidad Educadora. La jornada estará acompañada, en algunos puntos, por otros dos momentos de la vida de los solitarios: la velada colombiana del miércoles y el tradicional ejercicio de evaluación de la semana por parte de los solitarios el jueves por la tarde.

La charla de Marco Antonio se divide en tres partes principales: la presentación de la Comunidad Educadora en un seminario, su modo de funcionamiento en la práctica de la Escuela Francesa de Espiritualidad y un ejercicio práctico de celebración de una sesión de consejo de formadores.

El Padre FORERO comenzó, con método, a poner en condiciones a los Solitarios sometiéndolos en pequeños grupos a trabajos preparatorios para las sesiones del Consejo de un seminario. Por la tarde, el ponente puso de manifiesto los muy diferentes conceptos y disposiciones necesarios para una buena introducción a la presentación de la Comunidad Educadora en un seminario. Al final de esta primera parte, los solitarios se prepararon para captar la importancia de los conceptos de colaboración entre los miembros de un mismo consejo, colaboración con la figura del obispo, colegialidad, vida familiar, acompañamiento, etc., que se destacarán en las siguientes comunicaciones.

El ponente se sirvió ampliamente de las distintas aportaciones de los grupos para mostrar que la formación para el sacerdocio forma parte del misterio de la historia de Dios que construye la vida comunitaria en nuestros seminarios a través de las mediaciones pedagógicas que se tomó el tiempo de desarrollar el martes por la mañana, con especial énfasis en la Comunidad Educadora, los formadores internos y externos, el personal de apoyo y los demás organismos. Para el padre Marco Antonio «la intervención divina utiliza la mediación humana para llegar a la gente». Insistió en el carácter insustituible de esta mediación en la que los hombres son una necesidad y, precisamente por ello, los formadores deberán reducir las expectativas demasiado perfeccionistas de Dios y no olvidar nunca que son, en esta mediación, como los «primeros cultivadores» que deben actuar con método.

El padre Marco Antonio tocó un punto capital en la formación al sacerdocio que desarrolló por la tarde: el método educativo centrado en la formación a la libertad. Indicó las graduaciones a los Solitarios según las etapas de formación: la formación hacia la libertad que corresponde a la etapa propedéutica, la formación en libertad que corresponde a la etapa de discipulado y configuración con Cristo y la formación para la libertad que corresponde a la síntesis vocacional donde el candidato alcanza una creciente madurez en libertad. Y para conseguirlo, el formador debe estar más abierto a los medios que requiere la educación: un amor fuerte y tierno, una larga paciencia que combine benevolencia y rigor en la conciencia de dar el máximo de sí mismo y, sobre todo, de despertar a la persona en formación a sus inmensas potencialidades. Este último punto dará al verbo «acompañar» su pleno sentido en la acción más importante de la Comunidad Educadora, cuyo leitmotiv debe ser «acompañamos como amigos según el modo del Espíritu Santo».

A lo largo de la mañana del miércoles, el Padre Marco Antonio FORERO, en línea con las responsabilidades de la Comunidad Educadora, retomó las cualidades del formador. Es necesario que el formador se conozca a sí mismo sin proyectarse en otro, que aumente su capacidad de discernir, en la vida del joven, la presencia de conflictos e inmadurez, y que, como mediador, le ayude a hacerse cargo de sí mismo y a ser siempre capaz de hacer las cosas por sí mismo. Para el padre Marco Antonio, un buen formador debe ser capaz de percibir más allá de lo observable en los hábitos y actitudes, ir a la raíz de la acción y el sentimiento en el sujeto en formación para discernir las predisposiciones a la acción.

La tarde del miércoles quedó libre para que el «grupo de los doce» pudiera dedicarse a sus trabajos personales o a sus propios asuntos antes de la velada colombiana, una velada cuyo único recuerdo sigue habitando en el corazón de los Solitarios por todo lo que les permitió conocer y apreciar este hermoso país latinoamericano. La velada, muy cordial y rica en colores, se vivió en dos etapas. En primer lugar, los Solitarios disfrutaron de los distintos platos, especialidades colombianas seleccionadas para la cena. La segunda parte de la velada se dedicó a descubrir Colombia a través de su rica historia sociopolítica hasta su independencia, su rico, diverso y específico patrimonio cultural, la hermosa historia de la evangelización del país, la implantación y el dinamismo de la Iglesia y, sobre todo, la fecundidad de las vocaciones religiosas. Esta noche, en medio de la semana, debe haber dado a los Solitarios nuevas energías para relanzar la semana.

Crónica de la quinta semana de la solitude

En su desarrollo del jueves, el conferencista dio una parte importante a la delicada cuestión del fuero interno. Le dedicó una ponencia especial, que tituló: La relación entre el fuero interno y el externo según la práctica de la Escuela Francesa de Espiritualidad. Marco no dudó en calificar su presentación como la dimensión jurídica de la Comunidad Educativa. Se ocupó de definir los diferentes contornos de los conceptos de fuero interno y externo según la Escuela Francesa de Espiritualidad y su recepción en las Constituciones de San Sulpicio y en el Magisterio de la Iglesia. Es cierto que la relación entre estas dos instancias es muy compleja, pero es necesario trazar los límites correctos entre ellas sin ver en ellas una agresión del fuero interno por parte del fuero externo y viceversa: se trata, en efecto, de dos instancias eclesiales con la diferencia de que una disciplina de secreto absoluto rodea al fuero interno.

La tarde del jueves estuvo totalmente dedicada al ejercicio práctico de celebrar un Consejo en las condiciones exigidas por las Constituciones de la Sociedad de San Sulpicio. Los Solitarios fueron llamados a simular un Consejo en torno a la figura de un Superior o Rector de un seminario, cuyo lugar y responsabilidades en la Comunidad Educadora fueron ampliamente explicados por el Padre Marco Antonio. Al final de este ejercicio, el orador expresó su satisfacción y felicitó a los solitarios, cada uno en el papel que había desempeñado, sin olvidar recordarles los puntos de atención que deben tener en cuenta para un mayor éxito de la sesión del Consejo.

El Padre Daniel AIZANNON, a quien agradecemos una vez más su presencia, expresó el agradecimiento de los Solitarios al Padre Marco Antonio FORERO por la calidad de su enseñanza y la fase práctica que facilitó su buena asimilación. Y como para sacrificar a la tradición, procedieron a la evaluación de la semana en presencia de los responsables de la Solitude, Monseñor Lionel GENDRON y el Padre Daniel.
En general, los participantes apreciaron el buen y amistoso ambiente que compartieron entre ellos y la efectiva consideración de las quejas expresadas. El Padre Daniel expresó la gratitud de toda la comunidad a Monseñor Lionel por su presencia alentadora que forma parte de nuestra vida comunitaria. Antes de dejar a los solitarios entrar en el fin de semana largo, el Padre AÏZANNON concluyó esta evaluación recordando algunas instrucciones útiles para facilitar nuestra convivencia y protegernos de la temperatura otoñal.

Crónica de la quinta semana de la solitude

Si te ha gustado este contenido, ¡compártelo!