«Y dio a luz a su hijo primogénito,
y lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre,
porque no había lugar para ellos en la posada»
Lc 2,7

mensaje de navidad 2025

PORQUE NO HABÍA LUGAR PARA ELLOS

José y María, que guarda en su vientre a la promesa de Dios hecha carne,
van puerta por puerta pidiendo un pequeño lugar
para recibir al niño que vendrá a ser luz y salvación de muchos.
En algunas solo reciben silencio a modo de ignorancia ante el pedido,
en otras apagan la luz como señal de desagrado ante la llamada;
hasta llegar a recibir esa respuesta tajante:
“aquí no hay lugar para ustedes”

Jesús nació en una gruta de Belén
porque no hubo lugar para ellos en la casa;
pero recuerda que
Jesús está buscando todavía posada en tu corazón.

San Francisco, al recrear el primer pesebre en Greccio,
no buscaba solo una escena devota:
quería que todos vivieran el misterio.
Sabía que el drama de Belén se repite cada año:
hay muchas posadas llenas —de ruido, de consumo, de prisas—,
pero pocos corazones disponibles.

Para Francisco, la verdadera preparación
no era decorar, sino despejar:
hacer espacio en el alma para acoger al Niño vulnerable, pobre y silencioso.
Porque Dios no nace donde hay lugar,
sino donde hay amor dispuesto.

Para que esta Navidad sea alegre,
abramos al Cristo que llama a nuestra puerta y digámosle:
no hay mucho espacio en mi casa, lo sabes, pero entra de todos modos;
¡quiero hacerte un lugar en mí y en este mundo!

¡Feliz Navidad!

P. Jorge Pacheco, PSS
Superior provincial

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